Una carta del fundador
No eres diferente.
Los demás son regulares.
Mi hermano es autista. Siempre fue el más inteligente del cuarto — y el que más veces salió de ahí sin entender por qué todos los demás funcionaban distinto. El sistema escolar nunca supo qué hacer con él. Demasiado intenso en algunas cosas, invisible en otras.
Yo nunca tuve diagnóstico formal. Pero mientras más aprendo sobre neurodivergencia, más me encuentro en cada descripción. Cada proyecto que parece excesivo, cada conexión que hago sin poder explicar de dónde viene, cada vez que no puedo parar cuando algo me captura y no puedo empezar cuando no me importa — todo empieza a tener más sentido.
Uno de mis hijos tiene, al parecer, altas capacidades e hiperactividad. Cuando llegue ese diagnóstico formal, me tocará a mí ir a buscar el mío. Esa conversación ya la tengo agendada en algún lugar de la cabeza.
Lo construí sin saber que lo estaba construyendo para nosotros.
Ficpod empezó siendo otra cosa — una app de salud mental para profesionales tech. Pero mientras más pensaba en a quién realmente quería ayudar, más llegaba a la misma persona: alguien que siempre supo que pensaba distinto, que el colegio le quedó chico o lo expulsó en silencio, que la universidad fue una carrera de obstáculos que otros corrían con zapatos y él descalzo, y que nadie — ninguna plataforma, ningún profesor, ningún sistema — fue diseñado con él en mente desde el principio.
El CEO de NVIDIA lo dice abiertamente: los cerebros neurodivergentes van a ser los más preparados para trabajar con IA y adaptarse a lo que viene. No porque seamos especiales. Sino porque llevamos toda la vida adaptándonos a ambientes que no fueron diseñados para nosotros. Eso es exactamente la habilidad que el mundo va a necesitar.
Ficpod es el compañero que yo habría querido tener. El que no te juzga cómo aprendes. El que no te pide que te sientes a escuchar cuando eso no es cómo funciona tu cabeza. El que sabe que a las 2am antes de un examen no necesitas motivación — necesitas que alguien esté ahí. El que te acompaña desde el primer día de clases hasta el primero de trabajo, y que se despide cuando ya no lo necesitas.
No estamos construyendo tecnología para gestionar la diferencia. Estamos construyendo tecnología para que la diferencia deje de ser un problema.